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Fundación Sembrando Oportunidades
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Cuando los chicos descubren su voz

En Sembrando Oportunidades creemos que la música puede cambiar miradas, abrir caminos y sanar. En cada nota, en cada voz que se anima, hay una historia que empieza a transformarse. Desde hace años vemos cómo los…

En Sembrando Oportunidades creemos que la música puede cambiar miradas, abrir caminos y sanar.

En cada nota, en cada voz que se anima, hay una historia que empieza a transformarse.

Desde hace años vemos cómo los espacios de arte despiertan algo profundo en los chicos: una forma nueva de mirarse, de confiar en lo que pueden lograr, de descubrir que tienen algo propio para decir.

Por eso nació el taller de canto y música , un espacio donde cantar no es solo aprender melodías, sino descubrir la propia voz —esa que a veces el contexto intenta callar, pero que siempre merece ser escuchada.

“La música expresa lo que no puede decirse con palabras, pero no puede permanecer en silencio.”

— Victor Hugo

Porque cantar libera, une, emociona.

Y cuando un grupo canta junto, se siente parte de algo más grande: una comunidad que acompaña, sostiene y sueña con ellos.

Cada encuentro en el taller es más que una clase.

Es un momento para sentir, compartir y crecer.

Para mirar al otro, animarse a desafinar sin miedo y entender que la verdadera armonía nace cuando todos tienen lugar para expresarse.

El taller de canto y música se realiza una vez por semana en el Jardín Maternal Niño Jesús , y está abierto a todos los chicos y chicas de entre 5 y 11 años que quieran cantar y expresarse a través del arte.

La propuesta combina canto, ritmo, instrumentos e interpretación , trabajando la melodía, la escucha y el juego musical como herramientas para fortalecer la confianza y la expresión.

Este espacio esta coordinado por Silvia Almonte, voluntaria de República Dominicana, formada en la Escuela de Música de Buenos Aires (EMBA) , que se sumó con entusiasmo tras conocer a la Fundación. Su energía y sensibilidad hicieron que cada encuentro se convirtiera en un espacio donde los chicos aprenden, se divierten y descubren que la música también puede ser una forma de decir: “acá estoy” .

Nota publicada originalmente en el sitio de la Fundación.